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Turistas de Viaje

Qué conocer en París y que hacer en París

Qué conocer en París

París es la capital de Francia y su ciudad más poblada. Capital de la región de Isla de Francia (o “Región Parisina”), es constituida en la única comuna unidepartamental del país. Está situada a ambos márgenes de un largo meandro del río Sena, en el centro de la cuenca parisina, entre la confluencia del río Marne y el Sena, aguas arriba, y el Oise y el Sena, aguas abajo.

 
Es conocida también como la «Ciudad Luz» (la Ville lumière), es el destino turístico más popular del mundo, con más de 42 millones de visitantes extranjeros por año.

Torre Eiffel

La Torre Eiffel es una construcción de hierro de 300 metros de altura que fue creada para la Exposición Universal de París de 1889. Actualmente constituye el símbolo más representativo de París.
Inicialmente la torre fue objeto de controversia: los artistas del momento la consideraron monstruosa y, dada su baja rentabilidad al terminar la exposición, se planteó la posibilidad de destruirla en diferentes ocasiones.
A principios del siglo XX, con la llegada de las guerras mundiales, las autoridades encontraron su utilidad como antena de radiodifusión y con ella captaron mensajes que ayudaron a los aliados de forma decisiva.
Actualmente y gracias al auge de París como destino turístico internacional, la Torre Eiffel es el monumento más visitado del mundo con más de 7 millones de visitantes anuales.
Excepto para aquellos que sufran de vértigo, subir a la Torre Eiffel es una experiencia única prácticamente obligatoria para todos los visitantes de París.
Es posible acceder a la torre tanto en ascensor como por las escaleras, aunque antes de decidirse por la segunda opción es necesario saber que se trata de 1.665 escalones.
Utilizando las escaleras sólo es posible acceder hasta las dos primeras plantas de la torre. Aunque el precio de subir por las escaleras es algo más bajo, a no ser que se trate de un reto la diferencia no merece la pena.
Los mejores momentos para subir a la torre son la primera hora de la mañana, cuando aún no se han formado interminables colas, o bien al anochecer para disfrutar de la ciudad de las luces en todo su esplendor.
 
Venta anticipada
Otro método para ahorrarse gran parte de las colas de la Torre Eiffel es comprar lostickets de forma anticipada. http://ticket.toureiffel.fr/
Localización: Campo de Marte.

Catedral de Notre Dame

Construida entre 1163 y 1245 en la Île de la Cité, la Catedral de Notre Dame de París es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. El nombre de la catedral significa Nuestra Señora y está dedicada a la Virgen María.
En sus ocho siglos de historia, la Catedral de Notre Dame ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la de mediados del siglo XIX. A lo largo de estos años se sustituyeron los arbotantes, se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas.
En Notre Dame se han celebrado importantes acontecimientos, entre los que cabría destacar la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.
 
Las torres de Notre Dame
Notre Dame tiene dos torres de 69 metros en su fachada. Accediendo a la parte superior de las torres, además de apreciar las fantásticas vistas, podréis visitar el campanario en el que vivió el mítico Jorobado de Notre Dame y ver de cerca las múltiples gárgolas.
Para visitar las torres se accede a través de la entrada del lateral izquierdo de la catedral y se suben 387 empinados escalones a pie, ya que Notre Dame no dispone de ascensor.
Como consejo, la mejor opción es madrugar y llegar antes de las 10 de la mañana para ser de los primeros en la cola. Ésta va realmente lenta y durante el día puede durar más de dos horas.
Visitar Notre Dame
Para los viajeros que visiten Notre Dame durante el fin de semana y quieran aprender más sobre la catedral, se ofrecen visitas guiadas gratuitas en español todos los sábados a las 14:30 horas.
Si no podéis ir un sábado, también podéis disfrutar de visitas guiadas en inglés los miércoles y jueves a las 14:00 horas o bien alquilar una audio guía.

La cripta

Situada en el subsuelo de la plaza de Notre Dame, la cripta contiene las ruinas descubiertas durante las excavaciones de 1965. Fue abierta en 1980 y su entrada se encuentra en el número 1 de la plaza.
Localización: 6 Parvis Notre-Dame. Place Jean-Paul II.
Horario de visita: lunes a viernes: de 8:00 a 18:45 horas. Sábados y domingos: de 8:00 a 19:15 horas.

Arco del Triunfo

El Arco del Triunfo es, junto a la Torre Eiffel, el monumento más representativo deParís. Con unas dimensiones de 50 metros de alto y una base de 45 por 22 metros, el Arco del Triunfo representa las victorias del ejército francés bajo las órdenes de Napoleón.
En la base del Arco del Triunfo encontraréis la Tumba del Soldado Desconocido, un monumento erigido en 1921 que con una llama siempre encendida representa a todos los franceses que murieron en la Primera Guerra Mundial y nunca fueron identificados.
En los cuatro pilares del arco están grabados los nombres de las batallas ganadas por los ejércitos napoleónicos y los de 558 generales franceses, algunos de los cuales murieron en combate y sus nombres se encuentran subrayados.
A pesar de que su altura es muy inferior a la de la Torre Eiffel, las vistas desde la parte superior del Arco del Triunfo resultan igual de impresionantes. El dinamismo de París en la confluencia de doce de sus principales avenidas es digno de admirar, como las vistas de los Campos Elíseos y de Barrio de la Defensa.
Para entrar al interior del arco y subir a la parte superior es necesario pagar una entrada y subir los 286 escalones que separan la terraza del suelo. En el interior también veremos un pequeño museo y datos sobre su construcción.
Para llegar hasta la base del Arco del Triunfo existen pasos subterráneos desde las diferentes avenidas. Nunca intentes cruzar por la calle ya que esta rotonda es una de las más peligrosas del mundo, tanto para los coches como para los peatones.
Localización: Plaza Charles de Gaulle.
Horario de visita: Desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre: de 10:00 a 23:00 horas. Desde el 1 de octubre hasta el 31 de marzo: de 10:00 a 22:30 horas.

Panteón de París

Panteón de París fue el primer monumento de importancia de la capital francesa. Su construcción es anterior a la de monumentos como la Torre Eiffel y fue el primer lugar desde el que se podía divisar París desde las alturas. Se encuentra situado en el Barrio Latino, muy cerca de los Jardines de Luxemburgo.
La construcción del Panteón se llevó a cabo entre 1764 y 1790, siendo dirigida al inicio por Jacques-Germain Soufflot y al finalizar por Jean Baptiste Rondelet. El Panteón fue diseñado con la intención de combinar la sencillez de la arquitectura gótica con la majestuosidad de la arquitectura griega.
El Panteón en la historia
A lo largo de su historia el Panteón de París ha tenido diferentes funciones: en el siglo XIX sirvió tanto para fines religiosos como patrióticos, dependiendo del régimen político.
Bajo la Tercera República y coincidiendo con el funeral de Victor Hugo, el Panteónse convirtió en un edificio destinado a albergar los cuerpos de los hombres ilustres.
Visitando el Panteón
La visita al Panteón podríamos dividirla en dos partes: el interior del edificio, dónde impresiona ver el tamaño de éste y su decoración; y por otro lado la cripta, donde actualmente se pueden encontrar las tumbas de personajes tan famosos como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Marie Curie, Louis Braille, Jean Monnet o Alejandro Dumas.
Localización: Place du Panthéon.
Horario de visita: Desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre: de 10:00 a 18:00 horas.  Desde el 1 de octubre hasta el 31 de marzo: de 10:00 a 18:00 horas. Cerrado: 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre.

Los Inválidos (acá están los restos de Napoleón)

El imponente complejo arquitectónico formado por el Palacio Nacionalde los Inválidos (Hôtel National des Invalides) fue edificado en el siglo XVII como residencia para los soldados franceses retirados del servicio, quienes fueron los primeros huéspedes de los Inválidos, llegando a ser más de 4.000 a finales de siglo.
Los soldados que habían prestado servicio a la armada francesa durante más de diez años podían retirarse y, lejos de lo que pudiera pensarse, no dedicaban su tiempo a contar anécdotas sobre la guerra y a jugar a las cartas, sino que lo aprovechaban para culturizarse y realizar algunos trabajos arreglando uniformes o zapatos, entre otras tareas.

Iglesia Saint Louis des Invalides

La iglesia de Los Inválidos fue concebida para servir al rey y a los soldados. Aunque todos asistían a misa de forma simultánea, debían acceder al templo por lugares diferentes.
 
La iglesia del domo: Construida entre 1677 y 1706, la capilla real pasó a convertirse en un panteón militar en el que se guarda el sarcófago con las cenizas de Napoleón I. Desde el exterior, la cúpula dorada de 100 metros de altura resulta llamativa desde diferentes partes de la ciudad.
 
La iglesia de los soldados: Esta parte de la iglesia está decorada con un centenar de trofeos que fueron arrebatados al enemigo, los cuales representan la historia del ejército francés desde 1805 hasta el siglo XX.
El Palacio Nacional de los Inválidos es uno de los monumentos más importantes de París, no sólo debido a su gran riqueza artística y su imponente aspecto coronado por una preciosa cúpula dorada, sino por ser una parte importante del pasado de la armada francesa y acoger la sepultura de Napoleón.
Localización: Rue de Grenelle, 129.
Horario de visita: Desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre: de 10:00 a 18:00 horas (martes hasta las 21:00 horas). Desde el 1 de octubre hasta el 30 de marzo: de 10:00 a 17:00 horas. Cerrado el primer lunes de cada mes.

Ópera Garnier

Situada en el Palacio Garnier, la Ópera Garnier es un imponente edificio neobarroco que, junto con la Ópera de la Bastilla, conforma la Ópera Nacional de París. Se trata del lugar que inspiró la conocida obra “El Fantasma de la Ópera
Tras la decisión de Napoleón III de crear un nuevo edificio para la ópera, se organizó un certamen en el que más de 170 arquitectos presentaron sus proyectos. Finalmente el joven arquitecto Charles Garnier fue el que logró llevar a cabo el diseño del edificio.
Antes de que el edificio fuera finalizado, Napoleón decidió que era necesario construir una avenida que uniera la ópera con el Palacio de las Tullerías, por lo que decenas de familias fueron expropiadas de sus casas para que su ambición se viera satisfecha. Paradójicamente el emperador nunca utilizó la avenida que había ordenado construir.
Los trabajos de construcción del edificio comenzaron en 1860, pero no se verían finalizados hasta 1875 debido a diversas complicaciones como la falta de estabilidad del terreno, la guerra de 1870 o la caída del régimen imperial.
Finalmente, después del elaborado trabajo realizado por 14 pintores y artesanos y 73 escultores, en 1875 tuvo lugar la inauguración del edificio, a la cual el propio arquitecto no fue invitado por haber tenido trato con Napoleón, por lo que tuvo que costearse una entrada y colocarse en un segundo plano.
La Ópera Garnier es un edificio espectacular capaz de transmitir la riqueza y la magnificencia que lo acompañaron en el pasado.
Es posible visitar la ópera por libre o bien hacer una visita guiada. Las visitas guiadas sólo se realizan en inglés y en francés y duran 90 minutos, por lo que es más práctico hacer la visita por libre.
Localización: Rue Scribe con la rue Auber.
Horario de visita: Todos los días: de 10:00 a 17:00 horas.

Basílica del Sagrado Corazón

Es uno de los lugares sagrados más importantes de París. Se encuentra situada en lo alto de Montmartre, una colina de 130 metros de altura desde donde se contemplan unas vistas magníficas de París.
La basílica, obra de Paul Abadie, comenzó a construirse en 1875 y se completó en 1914. Fue consagrada como basílica a los cinco años de su construcción, el 16 de octubre de 1919.
Las dimensiones de Sacré Coeur hablan por si solas: 83 metros de longitud, 35 metros de anchura y una torre de 83 metros de altura.
 
Subida a la cúpula y cripta
La Basílica del Sagrado Corazón ofrece la posibilidad de su subir hasta su cúpula para contemplar la ciudad.
De todos modos, las vistas no son demasiado interesantes y existen otros muchos lugares mejores desde los que conseguir interesantes vistas de la ciudad, como son el Arco del Triunfo o la Torre Eiffel.
De igual modo tampoco merece la pena pagar por visitar la cripta, ya que no ofrece nada especial.
Funicular de Montmartre.
Para llegar a la Basílica del Sagrado Corazón podéis utilizar el Funicular de Montmartre, transporte que entró en servicio en 1900. Su acceso se encuentra muy cerca de la boca de metro Anvers.
La subida que realiza el funicular sustituye a 197 empinados escalones, por lo que merece la pena pagar el billete, sobre todo los días calurosos.
Alrededores de Sacré Coeur
En los alrededores de la basílica encontraréis muchos restaurantes, tiendas y un ambiente muy especial. Merece la pena dar un paseo por Montmartre para descubrir por qué recibe el nombre de “Barrio de los Pintores“.
Localización: Parvis du Sacré Coeur. En Montmartre.

Sainte Chapelle

Es una iglesia de estilo gótico construida entre 1242 y 1248 para albergar las reliquias de la Pasión de Cristo, compuestas por la Corona de Espinas y un trozo de la Santa Cruz. Se encuentra situada en la Île de la Cité.
Con la compra de las Sagradas Reliquias a los emperadores de CostantinoplaLuis IX logró que el prestigio de París creciera a nivel mundial, convirtiéndose en la segunda capital de la cristiandad. Las reliquias costaron el triple que la construcción de la iglesia.
El santuario está compuesto por dos plantas; a la capilla superior sólo podían acceder el rey y sus allegados, y fue el lugar en el que se colocaron las reliquias. La capilla inferior, mucho más discreta y menos luminosa, era el lugar de culto del personal del palacio.
Aunque durante el periodo revolucionario la Sainte Chapelle sufrió numerosos destrozos, las valiosas vidrieras lograron mantenerse a salvo gracias a que fueron cubiertas por grandes archivadores.
A pesar de haber sido construida como un relicario, en la actualidad no guarda ninguna de las reliquias que albergaba tras su construcción, sino que las que sobrevivieron a la Revolución fueron depositadas en el Tesoro de la Catedral de Notre Dame.
La capilla superior
La capilla superior de la Sainte Chapelle fue construida como un relicario monumental, por lo que está decorada suntuosamente con esculturas y enormes vidrieras que inundan la estancia de luz y color.
Las quince vidrieras que apenas dejan espacio a las escasas paredes, están compuestas por 1.113 escenas que narran la historia de la humanidad, desde el Génesis hasta la Resurrección de Cristo.
La capilla inferior
Mucho más modesta que la capilla superior, la capilla de la parte baja está presidida por la estatua de la Virgen, patrona del santuario. La decoración polícroma del interior, donde predominan el color rojo y el azul trata de reproducir la decoración medieval original.
En el ábside de la izquierda aún se conserva un fresco de la Anunciación realizado en el siglo XIII, que compone el mural más antiguo de la ciudad.
Una construcción diferente

Aunque no es comparable a Notre Dame, la Sainte Chapelle es una joya del arte gótico siendo considerada una de las obras cumbre de la arquitectura gótica, y su construcción a base de vidrieras resulta muy peculiar, por lo que no suele defraudar a sus visitantes

Localización: Boulevard du Palais, 8. En la Isla de la Cité.
Horario de visita: Desde el 1 de marzo hasta el 31 de octubre: de 9:30 a 13:00 y de 14:00 a 18:00 horas. Desde el 1 de noviembre hasta el 28 de febrero: de 9:00 a 13:00 y de 14:00 a 17:00 horas. Miércoles entre el 15 de mayo y el 15 de septiembre: hasta las 21:00 horas.

Palacio de Versalles

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde hace más de treinta años, el Palacio de Versalles es uno de los palacios más conocidos a nivel mundial, no sólo por su imponente arquitectura y sus interminables y cuidados jardines, sino porque constituye una parte importante de la historia de Francia.
Luis XIV fue el primero en transformar y ampliar el pabellón de caza de su padre, Luis XIII, donde instalaría la Corte y el gobierno en el año 1682. Desde entonces y hasta la llegada de la Revolución Francesa, diferentes monarcas se fueron sucediendo en el trono y continuaron embelleciendo el palacio.
En 1661 se iniciaron las obras para la creación de los Jardines de Versalles, que no se verían finalizadas hasta cuarenta años después. La construcción de los jardines fue un duro trabajo, ya que el terreno estaba ocupado por bosques y terreno pantanoso, por lo que se necesitó la ayuda de miles de hombres que se ocuparon de transportar tierra y todo tipo de árboles.
En 1789 el palacio dejó de funcionar como sede oficial del poder y posteriormente se convirtió en el Museo de la Historia de Francia.
La visita al palacio
Durante la visita al Palacio de Versalles es posible recorrer infinidad de estancias con una gran riqueza artística entre las que merece la pena destacar la enorme capilla y los Grandes Aposentos del Rey y la Reina, que poseen una gran cantidad de elementos decorativos.
También goza de especial importancia la Galería de los Espejos, una impresionante galería de 73 metros de longitud que posee 375 espejos. Se trata de una de las estancias más importantes del palacio, ya que fue el lugar en el que en 1919 se pondría fin a la Primera Guerra Mundial con la firma del tratado de Versalles.
 
La visita a los jardines
Los impresionantes Jardines de Versalles cuentan con una extensión de más de 800 hectáreas a lo largo de las cuales se extienden plantas y todo tipo de árboles, además de gran cantidad de estatuas de mármol, estanques y fuentes.
Es prácticamente imposible recorrer la totalidad de los jardines, pero existen diferentes formas de intentarlo, por ejemplo alquilando una bicicleta o un coche eléctrico, o bien con el trencito que recorre los jardines.
Algunos de los puntos más importantes del jardín son el Gran Trianón, un pequeño palacio de mármol rosa, o el Dominio de María Antonieta, lugar en el que la esposa de Luis XVI disfrutaba de una vida sencilla y campestre.
Desde abril hasta octubre es posible asistir a los espectáculos en los que las fuentes mueven sus aguas al ritmo de la música. Es importante informarse antes sobre los horarios porque sólo se realizan durante algunas horas cada día.
En la actualidad el Palacio de Versalles es uno de los lugares más visitados de Francia. La visita al Palacio aúna historia y cultura, además de poder disfrutar de la naturaleza paseando por los jardines.
También conviene destacar algunos puntos negativos sobre la visita: el palacio suele estar abarrotado de gente, es bastante incómodo de visitar y los jardines son demasiado extensos para recorrerlos a pie.
Localización: Place d’Armes, Versalles.
Horario de visita: Desde el 1 de abril hasta el 31 de octubre: Palacio: de martes a domingo de 9:00 a 18:30 horas. Jardín: todos los días de 8:00 a 20:30 horas. Desde el 1 de noviembre hasta el 31 de marzo: Palacio: de martes a domingo de 9:00 a 17:30 horas. Jardín: todos los días de 8:00 a 18:00 horas. Precio Adultos: 15€.

Puentes de París

El río Sena recorre París dividiendo la ciudad en varias partes. A lo largo de los 13 kilómetros del río que transcurren por la ciudad existen más de 30 puentes y pasarelas de todo tipo, desde los más antiguos construidos en piedra, hasta los más sobrios y recientes realizados en metal.
Puente de Alejandro III
El Puente de Alejandro III es el más bonito de los puentes parisinos. El puente, inaugurado para la Exposición Mundial de 1900, se encuentra situado entre la explanada de Los Inválidos y el Grand y el Petit Palais
El puente está formado por un solo arco de acero, algo que constituyó todo un reto para aquella época.
La decoración del puente resulta simplemente espectacular gracias a las cuatro columnas de 17 metros, con caballos alados dorados en la parte superior, que se encuentran situadas en los extremos.
Preciosos candelabros negros, querubines y otros elementos decorativos convierten el puente en una construcción de ensueño que las parejas suelen elegir para realizar sus fotos de boda.
Pont de l’Alma
El Pont de l´Alma no es uno de los más bellos de la ciudad, tampoco el más largo ni el más antiguo, pero desde su construcción los ojos de los parisinos se fijaban en él para comprobar las crecidas del río.
Las mediciones se hacían mediante la estatua de un zuavo (soldado de la infantería) que se encuentra tallada en uno de los pilares del puente. Durante la Inundación de 1910 el cauce del Sena llegó hasta los hombros del zuavo.
En la actualidad los turistas también se acercan hasta el puente para visitar el túnel en el que la princesa Diana perdió la vida. En la parte superior del túnel se puede ver la Llama de la Libertad, un monumento con el que América agradeció a Francia la restauración de la Estatua de la Libertad, pero que muchos utilizan para colocar sus ofrendas a la princesa fallecida.
Puente Nuevo
Decorado con preciosos candelabros negros y más de 300 máscaras talladas, el Puente Nuevo (Pont Neuf), situado en el extremo oeste de la Île de la Cité, es uno de los puentes más bonitos de la ciudad.
Paradójicamente, el Puente Nuevo es el puente más antiguo de París. Además de esto, con 232 metros de longitud es también el puente más largo de la ciudad.
Construido entre 1587 y 1607 fue el primer puente de piedra que se edificó en París, ya que los anteriores fueron realizados en madera.
El puente fue toda una novedad para la época, ya que se convirtió en el primero en cruzar el Sena en toda su anchura, conectando las dos orillas del río y la parte más occidental de la Île de la Cité. Además de esto, se instalaron las primeras aceras para peatones y unos pequeños miradores sobre cada una de las columnas.
Torre Montparnasse
Con una altura de 210 metros, la Torre Montparnasse es uno de los mejores miradores para contemplar la ciudad desde las alturas. Desde su terraza se pueden apreciar los monumentos más importantes de París.
Inaugurada en 1973, la Torre Montparnasse fue el primer edificio de oficinas que se construyó en el centro de la ciudad y fue la causante de una enorme controversia, ya que los parisinos opinaban que desentonaba con el entorno clásico en el que se ubicaba.
En la actualidad cerca de 5.000 empleados trabajan en 53 de las plantas del edificio, mientras que más de 750.000 visitantes suben cada año hasta las terrazas de las plantas 56 y 59 para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.
Localización: 33, Avenue du Maine.
Horario de visita: Desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre: de 9:30 a 23:30 horas. Desde el 1 de octubre hasta el 31 de marzo: De domingo a jueves: de 9:30 a 22:30 horas. Viernes, sábados y festivos: de 9:30 a 23:00 horas.
Precio Adultos: 13€.

Iglesia de la Madeleine

La Iglesia de la Madeleine es uno de los templos más curiosos de París gracias a su diseño más propio de los templos clásicos de la Antigua Grecia.
Los primeros intentos de construcción de la iglesia tuvieron lugar en el año 1764 pero, tras la muerte del arquitecto en 1777, su sucesor decidió destruir la obra y comenzarla de nuevo. Tras el estallido de la Revolución las obras volvieron a suspenderse mientras se debatía el futuro uso del edificio.
La parte construida fue derribada de nuevo y, bajo las órdenes de Napoleón I, otro arquitecto comenzó la construcción de un edificio basado en el diseño de un templo antiguo, en honor a la Armada Francesa.
Tras la caída de Napoleón el edificio fue designado como iglesia en honor a Santa María Magdalena, función que cumple desde 1842.
 
Visita a la Madeleine
La Iglesia de la Madeleine resulta muy llamativa desde el exterior debido a su aspecto neoclásico similar al de los templos griegos. El edificio está formado por 52 columnas corintias de 20 metros de altura que le otorgan un aspecto imponente. En la fachada principal se sitúa un extenso frontón en el que se representa un alto relieve de El Juicio Final.
El interior de la iglesia, levemente iluminado, está formado por una sola nave con tres cúpulas que no resultan visibles desde el exterior. Sobre el Altar Mayor se puede ver una escultura que representa la Asunción de la Magdalena, mientras que en la cúpula que lo recubre se encuentra un fresco sobre la historia del cristianismo.
Merece la pena prestar especial atención al órgano de tubos de la iglesia, considerado uno de los mejores de la ciudad.
Un templo sorprendente
La Iglesia de la Madeleine resulta espectacular, especialmente desde su exterior. El interior también es diferente al de los templos tradicionales, ya que se encuentra sumido en la penumbra y posee una escasa decoración en la que radica su belleza.
Localización: Plaza de la Madeleine, al final de la Rue Royale.
Horario de visita: Todos los días: de 9:30 a 19:00 horas.

Iglesia de Saint Sulpice

La Iglesia de Saint Sulpice, además de ser una de las iglesias más altas de París, es una de las más conocidas gracias a su protagonismo en el Código da Vinci. Se trata de un enorme edificio con un aspecto sencillo e inacabado.

Palacio Real de París

El Palacio Real de París se encuentra situado al norte del Museo del Louvre y tiene la peculiaridad de que no se construyó como residencia para los reyes, sino para el Cardenal Richelieu.
Conocido como el Palais Cardinal, el edificio fue donado a la corona francesa tras la muerte del cardenal, y los Duques de Orleans lo convirtieron en su residencia. Años más tarde Luis Felipe José de Orleans decidió remodelar los jardines y abrirlos al público.
Los Jardines del Palacio Real
En la actualidad los Jardines del Palacio Real continúan siendo de carácter público y es posible sentarse a la sombra de sus árboles para disfrutar de la tranquilidad que transmiten. Los jardines se encuentran rodeados por soportales en los que se pueden encontrar pequeñas tiendas bastante peculiares.
Estos jardines no destacan especialmente por su belleza ni por las vistas que se obtienen del Palacio Real, por lo que si no disponéis de mucho tiempo en la ciudad no merece la pena desperdiciarlo.
Localización: Junto al Museo del Louvre. 

Castillo de Vincennes

Construido a finales del siglo XII, el Castillo de Vincennes es la única residencia real francesa construida durante la Edad Media que conserva su forma original. Se encuentra situado a las afueras de París, en un bosque de más de 6 hectáreas.
El Castillo de Vincennes, con un imponente torreón de 50 metros, es uno de los más altos de Europa. El castillo está rodeado por una muralla de 1.100 metros de longitud coronada con nueve torres, y a su vez protegido por un foso de 27 metros de anchura.

Museo del Louvre

Inaugurado a finales del siglo XVIII, el Museo del Louvre es el museo más importante de Francia y el más visitado del mundo. Actualmente recibe más de ocho millones de visitantes cada año.
Formado a partir de las colecciones de la monarquía francesa y las expoliaciones realizadas durante el imperio Napoleónico, el Museo del Louvre abrió sus puertas en 1793 mostrando un nuevo modelo de museo, que pasaba de las manos de las clases dirigentes al disfrute del público general.
 
Arquitectura del edificio
El Museo del Louvre se encuentra alojado en el Palacio del Louvre, una fortaleza del siglo XII que fue ampliada y reformada en diversas ocasiones. Antes de que se convirtiera en museo, algunos monarcas como Carlos V y Felipe II utilizaron el palacio como residencia real en la que acumulaban sus colecciones artísticas.
Tras el traslado de la residencia real al Palacio de Versalles, el impresionante edificio de 160.000 metros cuadrados comenzaría su proceso de transformación en uno de los museos más importantes del mundo.
En 1989 se construyó una pirámide de cristalrompiendo la monotonía de los grandes bloques grises del museo, que en la actualidad sirve como puerta de acceso.
 
Las exposiciones
La colección del Louvre comprende cerca de 300.000 obras anteriores a 1948, de las que se exponen aproximadamente 35.000.
La inmensa colección está organizada de forma temática en diferentes departamentos: antigüedades orientales, antigüedades egipcias, antigüedades griegas, romanas y etruscas, historia del Louvre y el Louvre medieval, pintura, escultura, objetos de arte, artes gráficas y arte del Islam.
Entre las pinturas más importantes del museo merece la pena destacar las siguientes:
La Gioconda de Leonardo da Vinci.
La Libertad Guiando al Pueblo de Delacroix.
Las Bodas de Caná de Veronés.
Entre las esculturas las obras más sobresalientes son:
La Venus de Milo de la Antigua Grecia.
El escriba sentado del Antiguo Egipto.
La Victoria Alada de Samotracia del periodo Helenístico de la Antigua Grecia.
Para hacerse una idea general y ver las obras más destacadas, es necesario dedicar al menos una mañana completa para recorrer el museo.
Localización: Place du Palais Royal.
Horario de visita: Lunes, jueves, sábados y domingos: de 9:00 a 18:00 horas. Miércoles y viernes: de 9:00 a 22:00 horas. Martes: cerrado.
Precio Adultos: 12€. Menores de 18 años: entrada gratuita. Ciudadanos UE entre 18 y 25 años: entrada gratuita.
http://www.louvre.fr/en/homepage
http://www.louvre.fr/en/advance-tickets

Moulin Rouge

Desde hace más de cien años, el Moulin Rouge es un lugar de visita obligada para muchos turistas. El Moulin Rouge continúa ofreciendo en la actualidad gran variedad de espectáculos para todos aquellos que quieren evocar el ambiente bohemio de la Belle Époque y que todavía está presente en el interior del local. No obstante, el estilo y el nombre del Moulin Rouge de París han sido imitados por otros muchos cabarets en todo el mundo.
Localización: 82, Boulevard de clichy 75018 Paris, Montmartre.
http://www.moulinrouge.fr/